Escritos

Rasgos de una mente inquilina en el continuo,
Pasiones que vibran en el ser,
Corazón que se diluye en el infinito por palabras.
Serindipia de los sentidos, epifanía en silencios.
Sin temas, solo palabras que quieren ser voz del espíritu.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Precipitame


En la estación de mis inviernos,
quiero abrigar el tabernáculo de mis desidias,
ser presa de lo oscuro que me ha convertido en finito.

Perseverancia inaudita y controvertida por la mezquindad de tus caprichos.
¿ Que sabes tu de valor si todo lo das por descontado ?, si son de pocos los que consideran la verdad de sus acciones, y son muchos que vuelan como aves rapaces con vendas de vergüenza en sus ojos.

Estigmas que marcan el espíritu,
palabras que se hicieron vuelo en el espacio marchito.
Azul que solo existe en el cielo, porque en el margen de la tierra solo quiero ver fuego.

Sol que me abrigas como incesante pero indolente,
manos que se encalambran por el trinar de mis sentidos,
marcados por dolor incongruente e inexorable.

Entrañas purpuras que palpan mis manos,
Pétalos grises que tinturan este cuadro dantesco,
Campos elíseos que apestan a hiel y ceniza.

Pestañas que no consumen la serenidad,
ojos que desconocen la calma
y un precipio que se presta a mi.

Entregate a mi bello vació,
recibeme como lecho de mis rotas esperanzas,
se parte de mi fiasco enjaulado, pájaro adultero de alas rotas.

No conoces pureza en tus alas, pues los vientos que te albergaron te llevaron a este claustro.
donde me reservo los últimos suspiros,
Donde no cabe la medida de los sueños.

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